jueves, 17 de marzo de 2016

Genn Cringris, el Rey de Gilneas


Genn Cringris es el rey del reino humano de Gilneas y uno de los fundadores de la Alianza de Lordaeron Es un noble rudo y con una gran barba que viste una armadura de color negra y gris. A pesar de estar cerca de los setenta años, muestra un aspecto musculoso fruto de su entrenamiento como guerrero, lo que le ha permitido gobernar Gilneas desde hace décadas y continúa siendo tan orgulloso, astuto y arrogante.

Durante la Segunda Guerra aceptó formar parte de la Alianza de Lordaeron aunque aportando una ayuda simbólica para luchar contra la Horda. Tras el conflicto, Cringris, descontento con el trato recibido, decidió abandonar la Alianza, y construyó unamuralla que aisló su reino del resto del mundo. Sin embargo los experimentos deArugal consiguieron transpasar la muralla e infectaron a la población de Gilneas con la maldición de los huargen, algo que afectó el propio Cringris.

Más tarde el cataclismo y la invasión de losrenegados desembocaron en los trágicos sucesos que culminaron con la invasión de la capital y el asesinato de Liam, el hijo de Genn. Esta cura de humildad hizo que Cringris aceptara la ayuda de los elfos de la noche que se ofrecieron a trasladar a los supervivientes a Darnassus. Como todo lo ocurrido no bastó para la terquedad del rey decayera, no fue hasta que casi pierde a su esposa e hija cuando decide unirse de nuevo a la Alianza. Tras un tiempo en la capital de los elfos, Cringris decidió viajar aVentormenta para hablar con Varian Wrynn.


Genn Cringris es el hijo de Archibald Cringris, el rey que gobernó en Gilneas durante su era industrial. Desde joven, Cringris su padre le enseñó a no confiar en los demás y a que pedir ayuda era un signo de debilidad, algo que marcaría su carcater durante el resto de su vida. Genn creció junto al Barón Ashbury, cuyo padre era miembro del consejo de nobles y ayudaba al rey Archibald en la reconversión industrial de la nación humana. Debido a la cercanía de ambas familias, su padre le aconsejó a Genn que depositara su confianza en ellos, ya que habían demostrado ser fieles a la corona.

Tras la muerte del rey Archibald, Genn subió al trono y lideró Gilneas más de lo que su padre hizo. Se casó con Mia y tuvieron dos hijos Liam, heredero al trono y Tess, que pudo haber muerto al nacer de no haber intervenido el Alquimista Real Krennan Aranas.[6]. Cringris fue bastante severo con sus hijos y rara vez les dijo que los quería.

Alianza de Lordaeron

Genn Cringris fue uno de los líderes humanos que fue llamado a Ciudad Capitaltras la victoria de los orcos en la Primera Guerra. Acompañado de algunos nobles como el Baron Ashbury, Vincent Godfrey, yDarius Crowley, Genn escuchó a Anduin Lothar contar la historia de la caída de su reino y la amenaza de la Horda. Cuando le llegó su turno, Cringris le quitó importancia a estos hechos afirmando que el ejército de Gilneas podía derrotar a cualquier enemigo por sí solo. De esta forma, mientras el resto de el resto de líderes humanos estuvieron de acuerdo en formar una alianza aportando todas las tropas que fueran necesarias, Genn fue reticente a unirse 

Tras una cena con el resto de gobernantes, Genn se retiró con su séquito a deliberar sobre la situación propuesta. Crowley estaba entusiasmado con la idea de formar una alianza y propuso enviar a todo el ejército de Gilneas, lo que reforzaría los lazos con el resto de reinos y ser ayudados cuando ellos lo necesitaran. Cringris vio a Crowley demasiado ingenuo e idealista aunque cuando escuchó que Godfrey también opinaba como él, sugiriendo llevar unas buenas relaciones con el resto de los invitados para beneficiarse de acuerdos comerciales y arancelarios, comenzó a reconsiderar su postura, incluso la de envíar solo un pequeño destacamento militar 

Cuando los líderes de las naciones humanas se reunieron de nuevo, Cringris votó a favor de ingresar en la Alianza de Lordaeronaunque su ayuda sería simbólica y su participación en las batallas fue bastante aislada en relación al resto de reinos.

Cuando se descubrió la traición de Aiden Perenolde, gobernante de Alterac, Genn apoyó como sustituto al trono al sobrino de Perenolde, Isiden. Con el tiempo, debido al control mental que ejercía sobre él Alamuerte, decidió apoyar a Daval Prestor como aspirante aunque cuando este desapareció, volvió a apostar por Isiden.

Separación de la Alianza y guerra civil


Tras la guerra, Cringris se enfadó porque se le aplicó un impuesto para sufragar el gasto que ocasionaban los campos de internamiento para los prisioneros orcos y la construcción del Castillo de Nethergarde para vigilar el Portal Oscuro Tras una discusión con Godfrey, le recriminó su consejo de unirse a la alianza alegando que no habían conseguido nada para Gilneas, excepto muerte. Genn decidió no continuar apoyando a la Alianza de Lordaeron y construyó una gran muralla alrededor de su reino para aislarlo del resto del mundo. Godfrey le sugirió construirlo atravesando las tierras de Crowley, justo a la sombra de Pyrewood Village y el Molino Ámbar a lo que Genn accedió.

Sin embargo Crowley no aceptó que el muro pasase por sus tierras y comenzó una rebelión contra el rey por querer separarse de la Alianza. Tras rodearse de varios gilneanos entre los que estaban su hija Lorna y Tobias Mantoniebla, formaron la Northgate rebellion que dio como resultado una guerra civil entre los leales al rey y los rebeldes. En un acto de desafío hacia Cringris, Crowley fue quien envió a un grupo de soldados conocidos como la Brigada de Gilneas para ayudar a Lady Jaina durante laTercera Guerra.

Genn estaba dolido de que aquel que consideraba su amigo, comenzara una revuelta contra él pero no le culpó por ello. Cuando sus hombres lo consiguieron capturar, junto a sus seguidores, fueron encarcelados [11].

Los huargen

Durante la Tercera Guerra, Cringris pidió ayuda en secreto al archimago Arugal, un mago de Dalaran leal a Gilneas, que había descubierto una forma para invocar a loshuargen, unas feroces criaturas de otra dimensión con la idea de que estos protegieran a Gilneas de La Plaga. El plan fracasó y los huargen propagaron una maldición entre la población del Bosque de Argénteos que los transformaba en licántropos y que afectó a los soldados que se encontraban custodiando la muralla de Cringris. La maldición se extendió rápidamente por Gilneas devorando la humanidad de sus habitantes cuyos afectados crecieron en número y llegaron a atacar la Ciudad de Gilneas. Cringris ordenó entonces la evacuación de los ciudadanos al Refugio del Ocaso.

Para contrarrestar esta amenaza, Genn y sus nobles secretamente organizaron cacerías para rastrear y matar a los huargen que se acercaban demasiado. Durante uno de estos viajes, Cringris fue mordido e infectado con la maldición, algo que ocultó a Godfrey y al resto de nobles.

El cataclismo y la guerra contra los renegados

Mientras Genn se encontraba en el Refugio del Ocaso, la devastación provocada por Alamuerte echó abajo los muros de la muralla de Cringris, dejando vía libre a losrenegados para invadir Gilneas y conquistar su capital, derrotando a los huargen que la ocupaban.

Desde la evacuación, Cringris y Krennan Aranas habían estado trabajando en una cura parcial para la maldición huargen. Las tropas del rey habían estado capturando licántropos y usándolos temporalmente como cobayas para tratar de recuperar parte de su humanidad. Godfrey insistió en que debían matarlos a todos pero Genn no le hizo caso y salvó a un huargen de la ejecución, inyectándole un suero que le devolvió el control de su conciencia a la vez que le permitía retener parte del semblante de su antigua humanidad.

Se necesitaba un plan para luchar contra los invasores renegados. Genn se reunió conBelrysa, una sacerdotisa elfa que le explicó el origen de la maldición huargen. Las bestias que invocó Arugal fueron una vez druidas que cayeron víctimas de la corrupción diez mil años atrás durante laGuerra de los sátiros. Para controlar esta amenaza, Malfurion los encerró en un estado de eterna hibernación en el Sueño Esmeralda pero por alguna razón, algunos consiguieron escapar. Belrysa explicó que había una forma de devolver la conciencia humana mientras se estaba bajo la forma de huargen, pero que no funcionaría si el sujeto no deseaba realmente volver a ser humano. Genn le permitió realizar el ritual, ocultándole que él mismo estaba infectado.

Cuando el cataclismo hundió el Refugio del Ocaso en el mar, los supervivientes se escondieron en el Poblado Valletormenta. Tras viajar hasta Tal'doren, el hogar de los huargen liderados por Darius Crowley, Genn y Godfrey les ofrecieron unirse a ellos para derrotar a los renegados. Crowley tenía sus dudas, sobre todo tratándose de Godfrey, que había demostrado sus prejuicios hacia los huargen. Fue este el momento en que Genn les confesó que él también sufría la maldición y que eso significaba que los trataría como iguales. Satisfecho con la respuesta, Crowley se unió al grupo para luchar contra los no-muertos invasores, ayudados por los elfos de la noche.

Tras conocer que la maldición de los huargen pesaba sobre su rey, Lord Godfrey y sus seguidores Lord Walden y el Baron Ashbury traicionaron a Gilneas, capturarndo a Cringris y reteniéndolo en el Tramo de la Tempestad, con la intención de entregarlo a los renegados. Walden y Ashbury fueron asesinados por orden de Krennan Aranas y Genn rescatado mientras los planes de Godfrey eran saboteados por los aventureros. Antes de verse arrestado por traición, Godfrey se suicidó, prefiriendo la muerte antes que su rey fuera una bestia. El resto de ciudadanos de Gilneas aceptó la condición de su rey y permitieron que los huargen los ayudaran a luchar contra los renegados [12]. Genn participó en la Batalla de Gilneas atacando a Sylvanas, la líder de los no-muertos. Durante la batalla, su hijo Liam murió al ser alcanzado con una flecha envenenada disparada por Sylvanas que iba dirigida al propio Genn. Cuando todo acabó, el rey junto a Crowley y su hija Lorna, celebraron un funeral por Liam en el Reposo de Aderic antes de que los gilneanos fueran obligados a abandonar en masa su patria para exiliarse en Darnassus, dejando Gilneas en manos de los renegados.

Durante la travesía en barco hacia Teldrassil, Genn se arrepintió de muchas de las decisiones que había tomado y se irritó cuando un elfo le sugirió que se uniera a la Alianza. Pronto recibió la noticia de que el barco donde iban su mujer y su hija había naufragado y sin pensarlo, bajo la forma de huargen, las rescató. Esto le hizo darse cuenta de la importancia de recibir ayuda cuando se está necesitado y reconsideró su postura de unirse a la Alianza 

Los elfos, comandados por Tyrande y Malfurion dieron al bienvenida a los gilneanos a su ciudad y les proporcionaron un hogar en el Roble Quejumbroso.

Regreso a la Alianza

Para ingresar en la Alianza, antes debían dar su visto bueno el resto de líderes. Genn realizó un discurso de agradecimiento en el banquete de presentación a todos los presentes por darle una segunda oportunidad a Gilneas. La situación se volvió tensa cuando apareció el rey Varian Wrynn que acusó a los gilneanos de ser unos cobardes débiles y patéticos. Cringris se tragó su orgullo y trató de hacer ver a Varian que Gilneas había cambiado y que querían ayudar a la Alianza, algo de lo que el líder de Ventormenta se permitió dudar tras ver lo ocurrido no solo durante la Segunda Guerra sino durante la Tercera. A pesar de este amargo encuentro, Genn no perdió la esperanza de cambiar la opinión de Varian tras sentir el aura de Goldrinn rodeando a su interlocutor.

Durante el resto de la cumbre, Genn trató de demostrar los beneficios que los poderosos huargen aportarían a la Alianza pero Varian volvió a dudar de su efectividad y a recalcar la falta de compromiso de Gilneas en anteriores conflictos bélicos. Cringris abandonó la reunión enfadado y disgustado con Varian. Más tarde Malfurion arregló un encuentro entre ambos para dilucidad quien era el mejor cazador y propuso cazar un gran oso. Tras rastrearlo encontraron uno que iba a devorar a un gilneano y juntos lograron salvarle trabajando en equipo. Los huargen dieron las gracias a Varian por su estocada final aunque Varian dio media vuelta y desapareció.

Tras reflexionar, Varian buscó a Genn antes de que este se marchara a Darnassus y le preguntó como conseguían controlar su ira los huargen. Genn lo llevó al Roble Quejumbroso donde le mostró el ritual élfico que les permitía controlar su salvajismo y le confesó que no todos eran capaz de sobrevivir y perdían su conciencia humana para siempre. Tras beber del agua de los pozos de la tranquiliad, Varian quiso comprobar por sí mismo como era el ritual. Cringris lo guió entonces por los momentos más importantes de su vida haciendo hincapié en las decisiones más importantes que lo habían llevado hasta allí. Cuando terminó, los huargen pudieron ver cómo el aura de Goldrinn rodeaba al rey de Ventormenta, que sin duda había sido elegido por el semidios como su campeón.

Varian instó a Genn a reunir a sus huargen para enfrentarse a Garrosh en el cercanoVallefresno. Los gilneanos cargaron contra la Horda y fueron muy eficaces contra los magnatauros, haciendo huir a la mayoría de los ejércitos orcos. Tras la batalla, Varian propuso una nueva cumbre donde aceptaría sin concesiones la entrada de Gilneas en la Alianza 

Cringris viajó posteriormente a Ventormenta donde ayuda militarmete a Varian y a su hijo Anduin como consejero mientras que Gwen Armstead, la alcaldesa de Retiro del Ocaso, los sustituye en Darnassus

viernes, 11 de marzo de 2016

Caminasol Dezco, Jefe de los Cazadores del Alba

Dezco, cabecilla de la tribu Cazador del Alba, es uno de los más destacados Caminasol, tauren que veneran a An'she, el sol, y que extraen su poder de su luz.

Tras el Cataclismo, Dezco, su esposa embarazada Leza y otros miembros de su tribu tuvieron una visión de una tierra de paz, dorada y frondosa, oculta en aguas inexploradas. La tribu Cazador del Alba sufrió tragedias tremendas en su búsqueda de ese valle. Hubo barcos que se perdieron en la mar, miembros de la tribu que sucumbieron a ataques de los mogu, y la mujer de Dezco murió al dar a luz a gemelos; aunque, con la ayuda de un campeón de la Horda, los gemelos sobrevivieron a su peligrosa estancia en la Espesura Krasarang. Caminasol Dezco siguió adelante, dirigiendo a su tribu hasta las puertas del Valle de la Flor Eterna, el lugar que algunos habían visto en sus visiones. Tras convencer a los Augustos Celestiales de que permitieran a unos forasteros acceder a ese lugar sagrado —con la ayuda de Anduin Wrynn—, la tribu Cazador del Alba se estableció en el Santuario de las Dos Lunas y se comprometió a defender el Valle contra los mogu.

Algún tiempo después, el Celestial de la Esperanza, Chi-Ji la Grulla Roja, informó a Caminasol Dezco de que uno de sus hijos estaba destinado a unirse a los protectores del Valle, el Loto Dorado. Aturdido por la noticia y sin intención de permitir que ninguno de sus hijos creciera apartado de su herencia tauren, Dezco decidió regresar a Mulgore. En su viaje por el Valle, Dezco y un grupo de refugiados fueron víctimas de un asalto mogu y, pese a los esfuerzos de Dezco por mantener con vida a sus hijos, cuando la pelea hubo terminado uno de los niños había perecido, y el otro se estaba muriendo por los venenos mogu. Un miembro del Loto Dorado, Mokimo, invocó el poder sanador de las aguas del Valle para salvar al tauren agonizante. Dezco concluyó que un lugar tan maravilloso necesitaba y merecía toda la protección que le pudiera proporcionar, y accedió a que el hijo que le quedaba creciera bajo la tutela del Loto Dorado y se convirtiera en un vigilante de la tierra.

Caminasol Dezco sigue defendiendo el Valle y, de hecho, toda Pandaria de quienes desean dañarla.

martes, 8 de marzo de 2016

Cairne Pezuña de Sangre, el Gran Cabecilla Tauren

Cairne Pezuña de Sangre fue el líder de las tribus unidas tauren, patriarca de los Pezuña de Sangre y gobernador de Cima del Trueno. Aliado de la Horda desde que desembarcaron en las orillas de Kalimdor, Cairne era uno de sus más sabios y venerados líderes. Portaba como arma la legendaria Bloodhoof Runespear.

Falleció en un desafortunado duelo frente a Garrosh, nuevo Jefe de Guerra de la Horda.

Biografía

Cairne, el audaz y reflexivo líder de la tribu Tauren de losPezuña de Sangre, Cairne vivió desde su juventud cerca a las costas del Mare Magnum y las Planicies.

Es un guerrero sin igual y un sabio líder de su viejo pueblo. Aunque ralentizado por el peso de la edad, todavía posee gran fuerza y valor. Este gigante de gran corazón sabe que su pueblo se encuentra en grave peligro de exterminación a causa de los centauros. Sin emabrgo, nunca ha abandonado la esperanza de poder dirigir a su gente a una nueva tierra en la que puedan establecer su hogar y vivir en paz.[4]

Sin embargo, tras los salvajes ataques de los Centauros merodeadores a su gente y a sus rebaños de caza, Cairne planeó trasladar a su gente a las verdes praderas de Mulgore. Dado que los ataques de los centauros se hacían cada vez más frecuentes, el líder tauren supo que con las planicies abiertas no sería capaz de vencerlos y rápidamente comenzó a perder la esperanza.

Las cosas cambiaron cuando Cairne conoció a Thrall, el joven Jefe de Guerra de la nueva Horda, y viendo como acababa con un grupo de centauros, quedó intrigado por su nobleza y salvajismo. Cuando Thrall le dijo que había venido a buscar su destino, Cairne lo dirigió al norte, donde se encontraba el Oráculo.

Con la ayuda de los orcos protegiendo la caravana, Cairne y Thrall se dirigieron a Mulgore donde el líder de los tauren le dijo al jefe de la Horda que el oráculo se encontraba en el interior de Cima del Espolón, tras lo cual le dio su bendición.

Cairne y Thrall se adentraron en el interior de las montañas. El tauren encontró una piedra espiritual encantada que permitía activar un puente etéreo para llegar al Oráculo. Una vez ante él, ambos se encontraron con Jaina que había llegado la primera y que al parecer también había recibido la llamada del misterioso visionario. Los tres recibieron instrucciones precisas del Oráculo: debían unirse para derrotar a la Legión Ardiente o Azeroth sería destruido. Ante la gravedad de la situación, la unión fue un hecho.

La sabiduría y fuerza de Cairne unida al gran poder de los guerreros tauren, fueron de gran ayuda para que Thrall recuperase a Grom Hellscream. Gracias al esfuerzo combinado de las tres razas, purgaron las influencias demoníacas de Hellscream. Tras la experiencia, Cairne rindió lealtad a la Horda para derrotar juntos a la Legión, una vez más.

Cairne ayudó a los orcos a establecerse en la nueva nación de Durotar tras lo cual se despidió y se trasladó junto a su gente a las nuevas tierras de Mulgore. A pesar de levantar una fuerte defensa contra centauros y arpías, el hijo de Cairne, Baine, fue capturado por los centauros. Temiéndose lo peor, Cairne se sumió en una profunda depresión. Sus seguidores trataron de liderar a su gente pero no había sustituto posible para él. Su segundo al mano, Tagar, intentó ayudarlo, pero el gran jefe permanecía absorto sin prestar atención. Sin su liderazgo, Tagar temió que la supervivencia de los tauren estuviera en peligro.

Cuando Rexxar y Rokhan fueron a pedirle la ayuda de los tauren para la batalla que se avecinaba contra el almirante Proudmoore y el ejército de Kul Tiras, Cairne les espetó que lo dejaran solo y le dijeran a Thrall que había muerto. Tagar los puso al corriente de la situación y ambos se pusieron a investigar la desaparición de Baine de inmediato. Con la ayuda de Bovan Windtotem, rescataron a Baine y lo devolvieron sano y salvo a su padre.

Como agradecimiento, Cairne no solo ofreció a su gente como parte de las fuerzas de asalto de la Horda, sino que él mismo se puso al servicio de Thrall. Tras unirse a los guerreros de Rexxar y participar en la derrota de los hombres de Produmoore, se unió al asalto final a Theramore donde se puso fin al reinado de odio del almirante. Tras la batalla, Cairne y su gente volvieron a Mulgore.

Cairne reconoció que las tradiciones nómadas de la sociedad tauren habían puesto en peligro la supervivencia de su gente. Su forma de vida los hacía propensos a sufrir ataques de centauros, jabaespines y otras razas ya asentadas en territorios hostiles. Con la ayuda de la Horda, Cairne aseguró las praderas de Mulgore dotando a su pueblo de la confianza necesaria para poder establecer allí un hogar permenente. La ciudad donde los tauren podrían vivir en paz se construyó en lo alto de un gran risco, a salvo de cualquier incursión terrestre, y se llamó Cima del Trueno.

Muerte

Muerte de Cairne a manos de Garrosh en un duelo a muerte.

Cairne, tras la impresión que le habían provocado las habilidades de mando deGarrosh tras su visita a Warsong Hold en Rasganorte, se opuso a que este sustituyera a Thrall como nuevo Jefe de Guerra de la Horda y así se lo hizo saber a su viejo amigo aunque este no varió su postura y se marchó a Terrallende.

Tras recibir un aviso del búho de Hamuul Tótem de Runa, en el que se decía que el nuevo Jefe de Guerra había matado a druidas inocentes (aunque en realidad eran orcos leales al clan Martillo Crepuscular), Cairne desafíó a Garrosh a batirse por el liderazgo de la Horda. Garrosh acceptó añadiendo como condición que no fuera un simple combate como los que acostumbraba a permitir Thrall sino que se rigiera según las viejas leyes, un combate a muerte. Cairne aceptó y ambos se emplazaron en la arena de Orgrimmar.

Las antiguas reglas especificaban que ninguno de los combatientes podía llevar armadura aunque sí se les permitía elegir el arma que quisieran. Cairne eligió su lanza, mientras Garrosh hizo lo propio conAullavísceras, el hacha que una vez perteneció a su padre, Grom Hellscream y que fue bendecida por la chamán Magatha Grimtotem. En un primer embite, Cairne recibió una cuchillada en el pecho de Aullavísceras que lo debilitó. Se dio cuenta que Magatha había envenenado el arma de Garrosh. Cairne se lamentó que él, que había vivido siempre con honor, había sido traicionado justo en el momento en que el hacha de Garrosh le asestó un golpe mortal que rompió su lanza y se clavó en su torso. El líder tauren murió antes de que su cuerpo se desplomara sobre la arena.

En ese momento, Magatha ordenó que la tribu Grimtotem tomara Cima del Trueno y las aldeas cercanas, asesinando a cualquiera que se quedara a hacerles frente. Baine, el hijo de Cairne y heredero del cargo de líder tauren consiguió escapar con la ayuda del propio Garrosh y de Gazlowe, el líder de los goblin de Trinquete, retomar Cima del Trueno y desterrar al exilio a Magatha y a los Grimtotem supervivientes. Tras esto, Baine fué nombrado líder de Cima del Trueno y jefe de los tauren.

Los restos de Cairne fueron depositados en una pira junto a lo que queda de su lanza rúnica. Thrall regresó de Terrallende para llorar su pérdida y la de sus virtudes: su amistad, amabilidad, sabiduría y humor. Thrall no perdió al ocasión para recordar que los tauren estarán siempre en el corazón de la Horda de los que son su centro espiritual, y de los que todos han aprendido sus directrices acerca del perdón y la compasión. Tras llevarse consigo un trozo de su lanza para que estuviera siempre cerca de su corazón, Thrall le dio su último adiós a su viejo amigo

domingo, 6 de marzo de 2016

Los Orcos Faucedraco

El clan Faucedraco es uno de los clanes orcos más antiguos.

Bajo el mando del chamán Zuluhed el Demente , Los Faucedraco juraron lealtad, junto al resto de clanes de la antigua Horda, a Puño Negro el Desctructor cuando este se convirtió en Jefe de Guerra. Tras el asesinato de Blackhand a manos de Orgrim Martillo Maldito , Zuluhed y los Faucedraco se mantuvieron fieles al jefe caído y siguieron obedeciendo a sus hijos, Rend y Maim, Jefes del clan Roca Negra. El resto del clan regresó a Terrallende para servir a Illidan, pero tras su destrucción se trasladó a las Tierras Altas Crepusculares donde han vuelto a la Horda.

Manipulados por Alamuerte los Faucedraco encontraron un artefacto de inmenso poder conocido como el Alma del Demonio - creada por el propio Alamuerte diez mil años antes, pero cuyo uso le fue prohibido debido a un hechizo conjurado por el resto de apsectos. Zuluhed incrustó el Alma del Demonio en un guerrero brujo llamado Nekros Rompecraneos, que hizo uso del artefacto para capturar, para su sorpresa, a la Reina de los Dragones Alexstrasza. Los Faucedraco usaron a Alexstrasza y su prole de dragones rojos para luchar con la Horda en la Segunda Guerra. Cuando los enanos Martillo Salvaje abandonaron su capital en Grim Batol, los Faucedraco usaron al Vuelo Rojo cuando la Horda fue derrotada, para asaltar puertos de la Alianza alrededor de los Humadales.

El consejero mayor del Kirin Tor, Krasus - la forma humanoide del dragón rojo Korialstrasz, uno de los consortes de Alexstrasza - envió al mago humano Rhoninpara liberar a Alexstrasza de los Faucedraco y de alguna manera destruir el Alma del Demonio, algo que hizo usando una de las escamas de Alamuerte. Tras esto, la furia de Alexstrasza y sus dragones se cebó con los Faucedraco que fueron en su mayoría incinerados en Grim Batol, incluido Nekros que fue devorado. Tras la Segunda Guerra, Zuluhed y el resto de los supervivientes del clan volvieron a Draenor.

Restos de los Faucedraco pueden observarse en los Humedales, en las afueras de Grim Batol. Allí se encuentra el hijo de Nekros. Nek'rosh, que sirve al Jefe de Guerra de la Horda Oscura, Rend Puño Negro.

sábado, 5 de marzo de 2016

Rey Varian Wyrm, El Rey León

Varian, antiguo gladiador y actual líder del reino humano de Ventormenta, es el comandante militar de la Alianza.

Varian Wrynn es el rey actual del reino de los humanos de Ventormenta y el comandante militar de la Alianza. En su juventud, Varian sobrevivió a los estragos de la invasión orca de Azeroth, la Primera Guerra, que terminó con el asesinato de su padre, el rey Llane Wrynn. Años después, Varian reclamó la Ciudad de Ventormenta e inició su reconstrucción; se casó con la bella Tiffin Ellerian y tuvieron un hijo, Anduin, llamado así en honor al gran héroe de la Alianza Anduin Lothar. Cuando la Tercera Guerra ya parecía lejana, Varian fue secuestrado por los esbirros de la dragona negra Onyxia; esta dividió a Varian en dos seres distintos: uno con su fuerza y resolución y otro desprovisto de su voluntad. La dragona esperaba matar las cualidades de guerrero de Varian y gobernar Ventormenta con el rey débil como su marioneta. Sin embargo, la versión fuerte de Varian huyó de sus captores y se ganó un nuevo nombre: el gladiador legendario Lo'Gosh o el "Lobo fantasma".

Después de reunirse con su otra mitad y reclamar el trono, el rey Wrynn organizó la campaña contra el Rey Exánime en Rasganorte y defendió su reino contra el terror del Cataclismo de Alamuerte. Recientemente, Varian ha centrado su atención en sus antiguos enemigos de la Horda, y parte de su consejo teme que su rey quiera iniciar una nueva y larga guerra entre la Horda y la Alianza. La lucha continua de Varian (aplacar sus instintos de guerrero frente a su deber como rey) ha llegado a un punto crítico después de la destrucción de Theramore y la batalla por el continente de Pandaria.

Bolvar Fordragón, el nuevo Exánime

Fordragón murió con él."

Bolvar Fordragón fue un guerrero de la Alianza muy conocido entre los suyos, que ostentó el puesto provisional de regente de Ventormenta a la espera delVarian Wrynn. A su vuelta se convirtió en el Comandante de las Fuerzas de la Alianza que irían al gélido norte a poner fin a la vida de Arthas , y aunque murió, Bolvar pagó el duro precio de ostentar el puesto de Arthas  como Rey Exánime, ya que la Plaga debe de tener siempre un líder.

Estancia en el trono real.

Bolvar Fordragón fue un humano que vivió en el reino de Ventormenta, inspiraba valor al resto de soldados de la Alianza y confianza entre las distintas razas que la formaban. Con el tiempo cogió más y más confianza con los suyos y éstos vieron en él un líder nato, tanto en el combate como en la política y gracias a esto se convirtió en uno de los mayores comandantes de la Alianza. Cuando su amigo Varian Wrynn, el rey Ventormenta, desapareció, a él se le impuso la obligación de velar por el reino humano. Debido a la edad de Anduin, se hizo cargo de todo aunque algunas veces estuvo a punto a caer bajo la influencia de Lady Katrana Prestor, que era en verdadOnyxia bajo forma humana, pero se mantuvo firme pues los intereses de Ventormenta eran mucho más importantes.

El tiempo pasó y seguía sin haber noticias del rey y aunque muchos lo daban por muerto, él era uno de los pocos que creía que no era así y seguía buscándolo. Sin embargo, influenciado por Lady Katrana mantuvo a los ejércitos humanos cerca del reino ya que ella creía que el próximo objetivo sería su hijo. Pero gracias a la ayuda deBroll Mantoso y Valeera Sanguinar, Varian recuperó la memoria y recordó quién era y quién le había secuestrado. Se dirigió a Ventormenta para ocupar su lugar en el trono pero Lady Katrana tenía otros planes, no podía permitir que el reino siguiese perteneciendo a los humanos por lo que secuestró al heredero al trono y se lo llevó a su guarida situada en Kalimdor. Cerca de ella se reunieron muchos héroes de la Alianza pero Bolvar no estaba entre ellos porque se había quedado en Ventormenta para que no hubiese problemas mientras el resto estaba fuera. Al acabar con Onyxia y rescatar al príncipe, Bolvar dejó de ser el regente de Ventormenta y pasó a ser el Comandante de la Alianza que la guiaría por Rasganorte.

Expedición a Rasganorte

A la vuelta de Varian al trono real, Bolvarpartió con una gran parte del ejército de la Alianza a Rasganorte, para poner fin a la vida de Arthas por todas las atrocidades que había cometido y por su ataque a Ventormenta. Gracias al gran número de tropas que llevaban llegaron a apostarse justo delante de la Puerta de Cólera. Lucharon ferozmente para mantener su posición llegando incluso a hacer un pacto con la Horda para no atacarse allí y unir fuerzas contra el Rey Exánime pero sus esfuerzos fueron en vano porque había alguien más allí que haría cambiar las tornas de la batalla. Cuando la batalla parecía ganada y Dranosh Colmillosauro y Bolvarestaban justo delante del Rey Exánime, el boticario Putress y sus renegados aparecieron, gaseando la zona y matando a todos los que estaban allí. Había dado un golpe de estado junto a Varimathras en Entrañas para invocar a un "ser superior" y Putress movido por su odio decidió darle un golpe fatal a la Alianza y a la Horda. 

Bolvar fue de los últimos en caer, justo antes de su muerte vio como los dragones rojos venían del Templo del Reposo del Dragón para purificar el lugar y evitar que la plaga se extendiese por el resto de la zona pero ya era demasiado tarde para él. El ataque de Putress provocó una gran tensión entre las facciones, que ambas se acusaban de la desgracia aunque las dos habían perdido a grandes guerreros como Dranosh y Bolvar.

Las dos facciones fueron avanzando en su lucha contra elRey Exánime hasta que finalmente penetraron en la Ciudadela de la Corona de Hielo. Para su sorpresa, Dranosh había sido levantado como un no muerto a las órdenes del Rey Exánime y Bolvar seguía resistiéndose a los esfuerzos de él por controlarle. Cuando Arthas muere finalmente, Terenas le dice a Tirion Vadín que siempre tiene que haber un Rey Exánime ya que la plaga sería una amenaza incluso mayor así pues, Tirion y Bolvar deciden acordar que éste último se convertiría en el Rey Exánime, sellando así su destino como Carcelero de los Malditos para evitar que Azeroth cayese ante una amenaza mayor de lo que lo era por el momento.

jueves, 3 de marzo de 2016

Varok Colmillosauro, el Alto Señor de la Horda

Varok Colmillosauro es uno de los orcos mas valientes y honorables que han existido. Fiel a la Horda sobre todas las cosas, e inicialmente miembro del clan Rocanegra cuando la invasión a Azeroth de la Horda. Esta es la historia de este gran guerrero. 

Colmillosauro llego a Azeroth a través del Portal Oscuro y rápidamente se convirtió en un héroe de la guerra, ganando todas las batallas en las que participo hasta la Segunda Guerra. Tras estas, Ogrim Martillo Maldito lo nombro su mano derecha. Colmillosauro es un veterano de guerra, que luchó tanto en la Primera, Segunda y Tercera Guerra.

Tras la Tercera Guerra, gozo de una posición cercana al Jefe de Guerra Thrall, defendiendo Orgrimmar de invasores o peligros y anunciando las victorias de la Horda a toda la población, como la derrota de Nefarian. Colmillosauro comando las fuerzas de la Horda y la Alianza cuando comenzó la guerra contra los Quiraji en Silithus. Cuando fueron derrotados, Colmillosauro volvió a Orgrimmar, aunque la paz no duro mucho.

Cuando el Portal Oscuro fue abierto de nuevo, se encontró con su hijo Dranosh, quien había vivido toda su vida en lo que quedaba de Draenor, Terrallende.

Cuando la amenaza del Rey Exanime se hizo presente, Colmillosauro partió al frente de batalla junto a un joven Garrosh Grito Infernal, quien estaría a cargo de las fuerzas de la Horda en Rasganorte junto con el propio Varok. La campaña de Rasganorte le trajo dolor a Colmillosauro, al caer su hijo en la Batalla de la Puerta de Cólera. Unos héroes anónimos le llevaron la armadura destrozada de su hijo. La furia de Colmillosaurio desemboco en la Batalla por Entrañas, recuperando la Horda el control de la misma y vigilando muy de cerca a los Renegados. Pero el sufrimiento de Varok en Rasganorte no había acabado, el Rey Exánime levanto a su hijo como un Caballero de la Muerte a su servicio. Gracias a la victoria de unos héroes, Colmillosauro llevó los restos de su hijo a Nagrand.

Pasado tiempo, Colmillosauro ayudo a recuperar Orgrimmar de las manos de Garrosh Grito Infernal, quedando gravemente herido, pero sobreviviendo para ver Orgrimmar restablecida en su gloria.